Antigua San José Ojetenam
Muchos de los que se establecieron en este lugar eran militares, los que más tarde emprenderían toda
una
Odisea para la creación del nuevo municipio, primeramente se establecieron en un lugar llamado Santa
Elena, lugar que se encuentra rumbo al municipio de Ixchiguán y que pertenece a Choanla, lo que
impidió
su estancia en este lugar fue la falta de agua, ya que de inicio probaron perforar pozos artesanales
de
garrucha, en ellos no encontraron agua, para luego establecerse en el lugar que hoy es conocido como
aldea Ojetenam, les llamó la atención este lugar por la presencia de agua en el rio, en este nuevo
lugar
encontraron el favor de la naturaleza por darles lo necesario y sentían gran emoción al establecer
sus
casas, construyeron la primera auxiliatura y la primer iglesia católica dentro de la nueva región,
tiempo después sucedió lo impensable, un huracán (lo que antes era conocido como mal tiempo) en el
lenguaje de nuestros abuelos, el que destruyo parte de lo que ya habían edificado, con el derrumbe
quedaron desilusionados pero luego tomaron ánimo y decidieron buscar nuevas opciones, entre ellas el
lugar conocido como Ishjoyon ( en el idioma mam significa tierra prodiga de papas), pasaron los días
y
los señores no se ponían de acuerdo donde se establecería el pueblo que querían fundar, careciendo
de
nombre aún, días después una niña llamada Claudia hija de la señora Genoveva, la niña tuvo que salir
hacer un mandado que le habían encomendado, cuando vio a un personaje, lo saludo, ¡buenos días
señor! Lo
que la mamá dijo, ¿a quién estas saludando? Si ahí no hay nadie, respondió la niña, al señor que
está
ahí, lo que más tarde fue noticia ya que solo la niña pudo ver al mencionado señor, buscando la
ayuda de
un fraile, para ver de qué personaje se trataba lo que luego de escuchar lo que tenían que decir
dijo,
es San José, pero sería bueno que fueran con el sacerdote, lo que luego de escuchar, dijo es San
José.
Ante la respuesta que escucharon en boca del sacerdote, les propuso que debían comprar un madero de
cedro para hacer la imagen, los pobladores viajaron a Quetzaltenango para buscar el escultor que
pudiera
hacer la imagen de San José.
Pasados algunos días los pobladores ante una incertidumbre grandiosa, iban a preguntar si la imagen
estaba ya terminada, para lo cual recibieron como respuesta que hasta que se tuviera la respuesta
que
necesitaba iniciaría con el trabajo, (la respuesta consistía en que el trozo de cedro debía retoñar
para
luego poder hacer la imagen, pero tres años más tarde la respuesta llego, el pedazo de madero había
retoñado.
El trabajo había iniciado, la imagen fue traída hacia la comunidad de Ojetenam, con la intención de
que
el municipio fuera establecido en este lugar, para entonces había una división a raíz del huracán
que
provoco varios deslaves que dañaron parte de lo que ya habían construido, mientras unos querían que
fuera el pueblo en Ojetenam (cabe mencionar que en los primeros libros de la historia que se
encuentran
en la municipalidad se menciona la comunidad de Ojetenam como pueblo de Ojetenam), otros querían que
fuera en Ishjoyon, a partir de ahí, se da una lucha por mantener la imagen, mientras los de Ojetenam
estaban gustosos de tener su imagen los de Ishjoyon luchaban por que fuera en su lugar, así en el
día
los de Ishjoyon tenían la imagen, pero en la noche mientras dormían la imagen era robada por los
otros
pobladores y devuelta hacia Ojetenam por los pobladores de este lugar (de aquí surge la leyenda que
cuenta que la imagen no estaba contenta en este lugar) esto, duro algunos días los unos en el día y
los
otros en la noche, lo cierto es que no se descubrió esto que paso hasta hace unos años que
decidieron
contarlo.
Días después algunos pobladores, decidieron que la imagen debía ser traída con música y baile de
enmascarados y con un Chiman (alguien que se creía ejercía fuerzas ocultas) fue don Cristobal Chaj
de
Choanla, quien para entonces realizo una especie de rituales quemando incienso y haciendo alguna
serie
de oraciones, esto creo temor en los pobladores de Ojetenam por lo que ya no regresaron a traer la
imagen por el miedo que les cayese alguna maldición.
Es así como da inicio el lugar conocido como San José Ojetenam, lugar que empezó su lucha en ser un
lugar conocido ante los demás lugares. El municipio de San José en sus primeros años estuvo anexado
al
municipio de Ixchiguan, esto dio lugar a que existieran diferentes problemas entre los pobladores de
ambos lugares, ya que los trámites tenían que hacerse en el municipio de Ixchiguan que era el pueblo
reconocido y lugar sede.